Una posible crisis humanitaria en México

Hace unos días, el 17 de febrero para ser exacto, se conmemoraba el nacimiento del médico francés René Laënnec  que en el año de 1816 inventó una herramienta que por su importancia es símbolo de la medicina;  el estetoscopio, que desde entonces ayuda a escuchar los latidos del corazón del ser humano. Decimos que esta herramienta es un símbolo que señala la relación médico-paciente, y la relación de estos con la ciencia y la salud. Sin embargo como todas las relaciones a lo largo de la historia de la humanidad, no dependen de las determinaciones individuales sino de sus sustento en la base material de la sociedad; el modo de producción.

En el capitalismo existe una pugna irreconciliable entre la clase social proletaria y la burguesa. Pero esta escisión material crea múltiples escisiones ideológicas en los gremios y áreas de trabajo, escisiones que son perpetuadas de manera gerencial y represiva.  En este punto conviene saber que la forma en cómo se genera estas escisiones de forma masiva es mediante la exfoliación cultural. El historiador Eric Hobsbawm menciona, por ejemplo, que antes el ser creativo evocaba al individuo artístico independiente que aspiraba a la genialidad, y ahora en el nuevo léxico de las ofertas laborales “creativo” apenas significa que el trabajo no es del todo rutinario.

En cuanto a salud, también existen cambios en la jerga clínica. A diferencia de hace una década ya no se le llama paciente a aquel ser humano necesitado de prevención o tratamiento, ahora se le llama cliente. El problema es de fondo; al igual que la educación y el acceso a la cultura, el paradigma dominante en los servicios de salud es de la mercantilización lo que ha modificado profundamente el trabajo del personal médico, enfermería, químicos, camilleros, etc. Ahora la dinámica gira entorno a parámetros que se entienden para la contabilidad y la atención empresarial, y que significan un riesgo mortal aplicados a los seres humanos.

Este problema se inscribe dentro de un fenómeno en la agenda ejecutiva con el que se están englobando a todos los derechos sociales y que es pertinente mencionar: el de la Nueva Gerencia Pública, que es la última evolución contemporánea que ha tenido la Administración Pública. Esta evolución inicia a partir del paradigma del “ciudadano-cliente” a partir del año 1975. La NGP encarna las reformas del sector público o su modernización y cuyo propósito es la configuración de un Estado mínimo es llevada a cabo por parte de los países adheridos a la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), del cual México es miembro desde el año 1994.

El cambio neoliberal a través de la subrogación de los servicios no sólo asegura ganancias a costa de la mercantilización de los cuerpos sino que también asegura una crisis humanitaria latente en nuestro país, entendida ésta por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una situación en la que existe una excepcional y generalizada amenaza a la vida humana, la salud o la subsistencia, y que suele aparecer dentro de una situación de desprotección previa donde una serie de factores preexistentes (pobreza, desigualdad, falta de acceso a servicios básicos), y que potenciados por el detonante de un desastre natural o un conflicto armado, multiplican sus efectos destructivos

Como diera a conocer el diario La Jornada del 15 de Febrero de éste año, que la sección 28 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud en Jalisco había denunciado la grave falta de medicamentos e insumos en diferentes centros de salud de la entidad. Lo mismo el 2 de febrero donde anunciaba que derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a nivel nacional denunciaron que desde mediados de enero no habían podido surtir sus recetas para el control de VIH/sida, hemofilia y algunos productos contra el cáncer. No hay que olvidar además el desabasto de insulina en el estado de Durango a principios de este mismo mes.

A estos casos se suma Chiapas, dónde trabajadores de la Secretaría de Salud después de una jornada de varios meses de lucha y denuncia por falta de medicamentos fueron abastecidos de sólo sueros en medio de una faena mediática del gobierno de esa entidad

En está problemática no todos salen perdiendo. Existe un gran flujo de capital a particulares con el esquema de subrogación de servicios. El último gran ejemplo lo ha dado el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) con la asignación del contrato para rentar 650 camas de terapia intensiva durante los siguientes ocho años,  comenzando el nuevo esquema de adquisición o arrendamiento de bienes para uso médico. En marzo presentará la licitación para comprar entre 8 mil y 10 mil camas de hospital. Y el caso de Michoacán donde hasta un 50 por ciento de los servicios de salud han sido subrogados a particulares, como lo aseveró Josefina Molina Ponce, secretaria general de la Sección 2 de Michoacán del Sindicato Independiente Nacional de Trabajadores de Salud el pasado 25 de enero.

En una revisión epidemiológica y estructural la Agenda Nacional de Riesgos, documento confidencial bajo resguardo del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), y que una parte se hizo pública en Contralinea el pasado 2 de octubre, se identifican cinco escenarios de riesgo que rebasarían la capacidad de respuesta del actual sistema de salud y que podrían colapsar a país entero:

  1. Crecimiento acelerado de enfermedades crónico degenerativas ante la falta de atención integral a factores como pobreza, estilos de vida poco saludables y falta de educación.
  2. Aparición de un virus de mayor contagio y letalidad que sea capaz de transmitirse con facilidad entre los seres humanos.
  3. Limitada capacidad de respuesta gubernamental (salud, seguridad pública y Fuerzas Armadas o del personal de áreas estratégicas) ante un contagio masivo.
  4. Brote de una pandemia que ponga en riesgo la salubridad pública del país, con alcance local, regional o global.
  5. Diseminación de plagas o enfermedades que afecten la sanidad vegetal y animal, con consecuencias negativas para la actividad agropecuaria que afecten la salud pública, economía y el comercio.

¿Una posible crisis humanitaria en México? Sí. Como lo hemos señalado siempre; la única vía a ésta problemática es la organización de las y los trabajadores.

Aprovechamos el espacio para mandar un abrazo afectuoso a los médicos residentes del hospital la Raza que han manifestado su indignación por la falta de seguridad en las inmediaciones de dicho hospital que ha generó que el Dr. José Carlos Cruz, de 28 años de edad, fuera asesinado el pasado miércoles 22 de febrero en un asalto.

Difunde. Denuncia. Organízate.

-Salud y Resistencia-

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